Capítulo 1

Capítulo 1:  LA PLANTA.  

Manuales



 

1.1.- LA PLANTA.

  El cáñamo es una planta herbácea,  angiosperma,  dicotiledónea del orden de las urticales y de la familia de las canabaceas.

              La marihuana y el cáñamo son la misma planta,  la ``cannabis sativa",  existiendo múltiples variedades.  La diferencia estriba en la cantidad de resina y su contenido de THC,  tamaño y número de cogollos,  forma de las hojas,  altura de la planta, aroma,  origen,  etc.

   El THC o tetrahidrocanabidol es una substancia psicotrópica que se halla presente  en la resina.  Cuanto mayor sea el porcentaje de dicha substancia presente en la marihuana,  de mejor calidad será esta.  La resina además del THC también contiene otras substancias muy similares al THC,  pero no psicoactivas que son el  Cannabidiol (CBD) y el Cannabinol (CBN). Estas substancias parecen ser las que  determinan el olor y el sabor de la resina.  El cáñamo común contiene gran      cantidad de estas substancias en sus flores,  pero un bajo contenido de THC,  a  veces inpreciable.

               La sativa común presenta mas contenido de THC cuanto más tropical sea su cultivo, o dicho de otro modo tiende a cañamizarse cuanto más se aleje del  trópico,  siempre en condiciones naturales.  En África se encuentran sativas de gran  potencia, así como en el Caribe y América latina.  La variedad Indica de la C. sativa crece en Asia,  son plantas más bajas muy ramificadas con grandes cogollos  muy resinosos. Las sativas comunes tropicales crecen más espigadas y con     cogollos de menor tamaño,  su subida es más cerebral y más rápida.  La variedad  Ruderalis crece en el norte de Europa y presenta cantidades variables de THC al  igual que algunos cáñamos.  Al plantar una semilla tropical en nuestro

clima,  si las  condiciones le son favorables,  puede mantener el  vigor,  pero a lo largo de generaciones tendería a cañamizarse.
 

1.2.- GERMINACIÓN.

  Se ha hablado mucho sobre la germinación de semillas en general, relacionando este hecho con las fases lunares. Hay quién dice que es mejor plantar en luna nueva y otros dicen que es mejor hacerlo cuando está llena.

              No está demostrada la influencia de la luna al germinar una semilla en el interior. Lo que si se sabe es que las semillas son delicadas y les puede afectar tanto la  excesiva humedad, como la falta de agua. El hecho de que el medio esté tibio  ayudará a la germinación. Venden mallas eléctricas construidas para tal fin, también  se utilizan yogurteras eléctricas con muy buenos resultados. Si se utilizan  fluorescentes se pueden instalar los cebadores en la parte inferior de la cubeta para  que proporcionen el calor justo. Se debe insistir en el hecho de que las semillas         deben ser de calidad garantizada y adaptadas a interiores, pues el trabajo que se  mplea y el dinero invertido es el mismo para una semilla mala que para una de  buena, mientras que los resultados son bien distintos.

             Las semillas buenas son de colores diversos según el origen de la planta, pero suelen ser atigradas y no forzosamente de gran tamaño. Las semillas de cáñamo o   cañamones, de los que se dan a los pájaros son más grandes que las de marihuana  aunque de igual forma. Las semillas que no han madurado bien tienen un tono verdoso y suelen romperse con una ligera presión de los dedos, no se puede  asegurar que el código genético quede intacto si la semilla no ha madurado lo               suficiente en la planta, cuando eso sucede, la semilla si resiste una ligera presión y  adquiere un tono tostado. Las semillas de compra no tienen una garantía absoluta,   pues se trata de material vivo, , pero si que están bien maduradas y tienen denominación de origen. Absolutamente recomendadas. En Amsterdam se pueden encontrar en muchos sitios, el más legal aunque probablemente el de mayor precio, aunque también el de mayor garantía es el anteriormente mencionado, sino también   se puede contactar con un tal Wernard, de Positronics, es plantador, vende  material, semillas y es un gran entendido en el tema.

  Se pueden enterrar las semillas directamente en la tierra,  regar a continuación y esperar que salgan. Este sistema dependerá demasiado de la suerte. Se  recomienda poner las semillas en un vaso de agua tibia (añadir unas gotas de lejía -cloro-  para evitar que se pudra el agua). Al cabo de un día las semillas se hundirán, las  que no lo hagan seguramente no germinarán. Al cabo de unos días las semillas sanas se abrirán y dejarán asomar una punta blanca, la raíz. No conviene dejar     asomar mucho la raíz. En ese momento conviene enterrarlas a 1-1'5 cm. de  profundidad y cubrirlas suavemente con un poco de tierra, regar a continuación  pero nunca demasiado. El punto exacto de agua sería mantener el medio húmedo  pero no mojado, quizás un sistema de goteo podría ser un buen sistema si se le pilla bien el punto. Otra forma de provocar que se abran y asome la raíz sería   poner las semillas sobre una servilleta de papel en un plato, colocar otra servilleta   encima y regar suavemente por encima, mantener húmedo. No será necesario que  tengan luz hasta que no broten. En ese momento, será indispensable.
 
               Nunca se debe dejar encharcar el medio, se pudrirían, al igual que no es conveniente que el medio sea demasiado poroso ni demasiado abonado. Un buen  medio sería substrato mezclado con lava o perlita. Se puede germinar en la maceta definitiva si se desea,  ahorra trabajo, pero quizás se necesite excedente de  semillas, pues sería conveniente poner más de una por tiesto para asegurar el éxito y luego dejar la que sale con más vigor, con lo que probablemente tendríamos que  sacrificar alguna por falta de espacio. Lo más adecuado son los potes de turba  degradables(Jiffy pots), se colocan directamente en el recipiente definitivo en  cuanto las raíces asoman por sus paredes. Son muy prácticos, pero también se   pueden utilizar pequeños tiestos de plásticos provistos de agujeros de drenaje. Si se hacen germinar todas en un tiesto se pueden transplantar con una cuchara  sopera procurando llevarse el mayor volumen de medio posible sin que afecte a la  recién brotada semilla, aunque es fácil romper alguna raíz y no se puede asegurar el  éxito del transplante por más cuidado conque sea hecho

   No se puede saber el sexo de una planta hasta que no aparecen flores, cosa que ocurre cuando el proceso ya está avanzado. La revista HIGH TIMES, especializada en el tema, aparte de ser una publicación interesantísima, anuncia  unos Kits para sexar las plantas de bien jóvenes con una muestra de tejido. Aseguran un resultado fidedigno, aunque el precio es algo elevado. Si no se dispone de dicha tecnología de última aparición y dado que no podemos sexar las semillas ni los brotes a simple vista, es conveniente plantar más plantas de las previstas para obtener el número de hembras que se desea cultivar. La  proporción de machos y hembras es de 1: 1, las buenas condiciones pueden favorecer la germinación de un mayor número de hembras y si las condiciones son malas tendremos más machos. El sexo ya viene determinado en el código genético de la semilla, pero los factores que permiten su germinación son a veces un misterio, parece que una semilla sepa si tiene otra plantada al lado.

  Las semillas pueden ser plantadas nada más ser recogidas. También se pueden  conservar durante mucho tiempo, incluso años, pero deben envasarse bien secas y  a salvo de la luz o de fuentes de calor, si es posible al vacío. La edad afectará a la  germinación, haciéndolo menor número de ellas, así como pueden experimentar  una pérdida de vigor y probablemente también de potencia si son muy viejas o no han sido bien conservadas.

  La hierba que se vende en los cofee-shops holandeses, contiene alguna semilla, pero parecen estar esterilizadas, dado que no suelen germinar o nacen bordes, no seria ilógico si pensamos que las comercializan aparte.
 
 

1.3.- FASE DE CRECIMIENTO VEGETATIVO.

                  Dado que bajo una luz de sodio de 400W. se pueden cultivar un número aproximado de 16 hembras, y nosotros al comenzar el proceso no sabemos que  número de ellas tendremos, será conveniente plantar casi el doble de plantas  aunque tengamos que utilizar recipientes más pequeños por falta de espacio,  siempre se podrán trasplantar a recipientes mayores las hembras una vez retirados los machos. (Se podrá reutilizar el medio de los machos añadiéndole algo más de  substancia, nos evitará comprar más tierra).

               Como se verá más adelante, sólo plantaremos el doble de plantas la primera vez. Aunque en el peor de los casos sólo obtengamos una hembra, ya podremos  continuar el proceso por medio de la clonación.

                  La clonación es una técnica que consiste en cortar trozos de rama de una planta madre(esquejes o clones) y provocar mediante un proceso que desarrollen una  raíz, obteniendo de cada trocito de la planta madre una nueva planta de igual  genética, evitándonos así el hecho de plantar semillas si no es ocasionalmente y con   intención de encontrar una nueva y mejor planta madre <ver clonación>.

                   Una vez han brotado las semillas son puestas en los tiestos definitivos bajo un régimen de un mínimo de 18 horas de luz. Este régimen puede ser continuo(24   horas de luz). En la primera fase sería conveniente usar un montaje de luz   fluorescente (color 33) o alejarlos más de lo normal de la luz de sodio, aunque eso provocará que se espiguen excesivamente. Se recomienda iniciar el proceso con el  montaje de dos o tres tubos fluorescentes de 120 cm. (que luego nos servirá para  la fase de clonación) y aguantar con los potes de turba degradables hasta que los  brotes midan unos centímetros (5-10 cm. ) y luego trasplantarlos a las macetas definitivas bajo la luz de sodio. Así al evitar el espigamiento que produce la luz de  sodio ganamos unos centímetros vitales.

                    Si los brotes se espigan mucho puede que necesiten un apoyo tipo alambre o similar para que se aguanten derechos.

                Es conveniente que reciban el régimen continuo de luz (o un mínimo de 18 horas) desde el momento en que brotan, incluso es mejor poner los potes de turba o similar bajo la luz nada mas enterrar la semilla pues la falta de luz podría provocar  excesiva humedad y facilitar la formación de hongos.

               Una vez están las plantas a 24 horas de luz en los recipientes definitivos las haremos crecer hasta una altura de entre 20 cm. la más baja y 38 cm. la más alta.

                El riego se hará según las necesidades y condiciones del ambiente creado. Dado que la mezcla está suficientemente nutrida no será aconsejable abonar hasta que  tengan una buena altura y puede que no sea necesario pues si la mezcla está bien  hecha, soportará toda esta primera fase del proceso. Sólo se debe abonar si se  observa que las plantas palidecen o pierden vigor.

               Hemos de pensar que para que las plantas tengan la altura deseada, pasará  alrededor de un mes, y que si plantamos especies variadas tendremos patrones de  crecimiento distintos con lo que se nos pueden desequilibrar los limites. Esto nos obligará a torcer o cortar las puntas de las que se disparen en altura a la espera de  que las pequeñas tengan la altura idónea.
 
                  No es necesario durante esta fase del proceso mas cuidados que el suministro de agua, la vigilancia de la altura de las luces y el giro las plantas sobre sí mismas  periódicamente así como la sucesiva colocación de las que más crecen en los lados. Conviene que el jardín sea lo más uniforme posible. Cuando todas las plantas tengan las alturas deseadas (20-38 cm. ), será el momento de cambiar el  régimen de luz (12 horas de luz-12 horas de oscuridad) lo que las forzará a  florecer. Se deben cortar esquejes antes de pasar a la fase de floración si se desea  perpetuar el sistema. (Ver clonación).

              El simple hecho de conectar la luz a un temporizador a 12 horas provocará la fase de floración. Será muy importante que el periodo nocturno sea totalmente oscuro,  por lo que se tendrá que comprobar que no haya rendijas por las que se cuele la  luz desde el exterior si esta existiera.

              El uso de ventiladores, primordial durante el crecimiento, no será necesario durante la noche a no ser que la humedad sea excesiva. Tampoco es aconsejable conectar el ventilador interior hasta que los brotes no midan unos centímetros (o no enfocarlo directamente). Los extractores que aportan aire fresco y extraen el olor, deben funcionar siempre que las luces estén encendidas y a libre elección durante la noche.
 
 
 

1.4.-  SEXACIÓN.

  Las plantas dan lugar a unas pequeñas flores que aparecen pegadas al tallo  principal en los nudos,  justo al lado de donde brotan las nuevas ramas y donde  están adheridas las grandes hojas. Las primeras flores suelen aparecer alrededor del octavo o noveno nudo desde la base, cuando la planta ya ha formado doce o  más nudos. (Esto puede variar ligeramente según la especie). Estas flores prematuras  pueden aparecer incluso en el periodo de crecimiento antes de forzar la floración.

              Dado que no están bien formadas aún, son difíciles de sexar. Cuando se desarrollen, las sexaremos. Las flores de la marihuana son apétalas. Las hembras,  como se ha dicho, forman una flor formada por un cáliz de color verde (calyx) de  la que nace un filamento blanco que al formarse se abre en dos pistilos que forman  una ``v", que apunta hacia arriba. Las flores nacen adheridas al tallo. Algunas especies presentan los pistilos de color violeta. Cada cáliz está cubierto de  glándulas de resina, al igual que los pequeños brotes. Las flores crecen tan juntas que forman cogollos cubiertos de pelos blancos(pistilos). La punta de la planta da  lugar a la ``cola", palabra castellana con la que en América denominan al conjunto de cogollos que al crecer tan juntos llegan a formar uno muy grande y alargado con  forma de cola(el mayor cogollo y de más calidad). Las puntas de las ramas  rincipales también forman colas pero de menor tamaño. Las hembras suelen ser  más bajas y espesas. (Más ramificadas). A veces presentan un abultamiento en la base de las ramas, por donde estas se adhieren al tallo principal, antes de presentar  flores. De todas formas solo la aparición de dichas flores nos asegurará la sexación. Cuando los cogollos están considerablemente formados, y aún no  presentan ningún hilillo de color marrón, seria un buen momento para polinizar   alguno de ellos con el objeto de obtener semillas. Para ello, hace falta que un poco   de polen de un macho entre en contacto con el pistilo de la hembra. Ver  polinización.

              Los machos, presentan unas flores, que prematuramente tienen el aspecto de dos bolitas verdes adheridas al nudo. Al formarse acaban colgando de un pequeño tallo  y adquieren un tono más amarillento los cuales parecen diminutos melones, pues se  advierten franjas más verdosas. Dichas bolas se abren en cuatro sépalos de los que  cuelgan cuatro estambres amarillos como minúsculos plátanos. Estos están cargados de polen. El polen no tardará mucho en liberarse una vez la flor se haya  abierto. Los machos forman racimos de bolitas que cuelgan hacia abajo. El polen    es un polvo amarillo o blanquecino finísimo y flota en el ambiente, lo que hace que se propague con facilidad. Se deben apartar los machos de las hembras en cuanto  se identifiquen las flores y antes de que estas se abran. Unas pocas flores pueden   polinizar un ``indoor" entero. Los machos suelen ser sacrificados aunque se pueden  dejar madurar junto a una ventana o en un jardín, siempre que se encuentren alejados de nuestro sistema.

 
1.5.- POLINIZACIÓN.

              La forma más segura de recolectar polen es introduciendo la punta de crecimiento del macho más bonito (elegido como semental)en un sobre de papel blanco o transparente. Sellaremos el sobre al tallo con cinta adhesiva y cortaremos las puntas de crecimiento de las ramas libres, dejando las grandes hojas para mantenerlo vivo y quitando cualquier flor que crezca fuera del sobre. Cuando las  flores se abren y el polen liberado es visible por transparencia o a trasluz, se corta  al macho por su base y se cuelga unos dias para que libere todo el polen. Para  polinizar depositaremos un poco de polen en una bolsa de celofán (como la de un paquete de cigarrillos) e introduciremos un cogollo de la punta de una de las ramas de la zona media de la planta en dicha bolsa vigilando no dañarlo. No deben estar conectados los ventiladores en este momento. Sellaremos la bolsa con cinta  adhesiva y la moveremos para que se adhiera bien el polen. Se debe retirar la bolsa al día siguiente y esperar a que las semillas se formen y maduren en la planta.

                    Cuando están a punto, el cáliz se abre dejando ver la semilla ya tostada. La polinización de uno o varios cogollos no afecta a la calidad de ``sinsemilla" del resto de la planta. No conviene polinizar la punta.

 
1.6.- HERMAFRODITISMO.

               Existen variedades de marihuana en el sudeste asiático, sobre todo en Tailandia que son hermafroditas. Dada la poca diferencia entre invierno y verano en climas  tan tropicales, estas variedades florecen todo el año. En sí son hembras capaces de producir algunas flores masculinas con las que polinizarse a sí mismas y a sus vecinas.

  En condiciones de estrés puede aparecer hermafroditismo en plantas de ambos sexos. Los machos que son sacados de un sistema en el que tenían  condiciones idóneas, y son trasladados a una ventana en invierno, suelen formar  alguna flor femenina que al ser polinizada suele dar una semilla borde. No se les puede considerar aptos a efectos de consumo, no dejan de ser machos con unas   pocas flores del otro sexo.

  Es muy común que al aplicar la técnica ``sinsemilla" de retirar los machos, las hembras aparte de crear flores como locas, para captar el  polen que no está, parecen defenderse formando flores masculinas, generalmente son muy pocas y son difíciles de ver. Esa es la causa de que se encuentre alguna semilla ocasionalmente en algunos cogollos, o plantas, sin que haya habido ningún macho. Estas plantas son hembras pues su porcentaje de hermafroditismo, es mínimo. Si las flores masculinas son escasas, retíralas con unas pinzas, si son numerosas y la planta es realmente ambigua, puede servir para el consumo o producción de semillas pero es aconsejable apartarla de las otras hembras. Unas pocas semillas en un cogollo tampoco afectan a la calidad de ``sinsemilla".

  Algunos autores sostienen que las semillas creadas a partir de polen de hembras-hermafroditas, dan lugar a hembras puras y hembras-hermafroditas,  sustituyendo estas a los machos. Es fantástico pensar que estas semillas no den machos, pero está por ver si todas darán lugar a plantas resinosas y vigorosas, no bastando la condición de hembra para ser de calidad. Si las plantas obtenidas son de calidad puede ser interesante, aunque algunos no son partidarios de cultivar este tipo de plantas.
 

 
1.7.- FASE DE FLORACIÓN.

              Una vez bajo el régimen de dia=noche, las plantas experimentan un cambio en la química interna que provoca otro tipo de crecimiento, la formación de flores.
 
              Es importante que el régimen sea estricto y que la noche sea cerrada, la polución de luz durante la noche afecta a la formación de flores. Un periodo diurno más largo provocaría confusión evitando la floración y uno más corto puede acelerar el  proceso pero consiguiendo una menor producción. El régimen ideal es el  aconsejado. Las plantas a los 7-14 días de esta fase dan lugar a la formación de las primeras flores. Durante estas dos primeras semanas experimentan un             estiramiento de hasta más del doble de su altura inicial, a la vez que el crecimiento  vegetativo de grandes hojas se detiene. Con la aparición de dichas flores podremos sexar las plantas. (Ver sexación). Una vez determinado el sexo apartaremos los machos del sistema lo que permitirá a las hembras restantes disponer de mas espacio. Los machos pueden ser utilizados para fabricar polen  con el que obtener nuevas semillas. (Ver sexación). Las hembras crearán flores de  forma continuada  llegando a formar grandes cogollos. Al pasar a floración, conviene abonar con un abono para tal fin, pero siempre utilizando como máximo  medias dosis, y no mas de una vez a la semana. Esto estimulará la producción de  flores. Por lo general los machos se delatan antes que las hembras. Si las flores no han aparecido a las dos semanas puede ser por que la noche no es totalmente  oscura, o por un exceso de nitrógeno, o falta de fósforo, en este caso covendría  un ligero abonado de floración. El hecho de utilizar semillas que no sean de interior  también puede provocar floraciones tardías y estiramientos incontrolados.

              Una vez las hembras empiezan a florecer, no cesan de producir flores que se agrupan en racimos, junto a las flores crecen hojas tiernas de una sola punta desarrollada de distinta apariencia que las que crecían en la fase anterior. Los cogollos se ven formados por flores y brotes tiernos que pronto se verán recubiertos de unas glándulas transparentes y diminutas que darán un aspecto      escarchado al conjunto. Las minúsculas gotas que brillan por la luz, no contienen otra cosa que la preciada resina. Los cogollos alcanzan un tamaño prácticamente definitivo a los treinta días de la aparición de las primeras flores. Después empezarán a madurar durante unas dos semanas más. El proceso de floración dura  entre 45 y 65 días según la especie y las condiciones creadas. Las hembras tienen unas flores formadas por un calyx de la que sale un pistilo formado por dos pelos   blancos en forma de ``v", que captan el polen que se deposita en el cáliz(calyx),  donde se formará la semilla. Cuando la planta es polinizada, la energía se destina a  la producción de semillas con lo que el crecimiento de las flores y la producción de   THC se detiene. En el momento de la maduración los cálices se cierran y los  pistilos se empiezan a secar volviéndose marrones o anaranjados. A su vez las   glándulas de resina se hinchan, y la planta ya parece totalmente cubierta de escarcha, al pasar los dedos por los cogollos, se revientan algunas glándulas que  impregnan las yemas. Las resinas tienen aromas diferentes según la especie,  algunos muy característicos.

              A medida que avanza el proceso, las grandes hojas amarillean y llegan a caerse,             eso es normal mientras los cogollos y brotes jóvenes conserven el vigor y el  verdor. Conviene sacar las hojas que se ponen amarillas, pues hacen sombra.  Nunca se deben arrancar las hojas verdes, hemos de pensar que las hojas   funcionan a modo de placas solares captando la energía que la planta necesita. Las  hojas amarillas o estropeadas resultarán fáciles de arrancar, simplemente      empujando hacia abajo y sin necesidad de dar grandes tirones. En el momento en que madura una flor sin haber sido polinizada, los pistilos se secan volviéndose  marrones, y el cáliz se hincha y se cierra como si albergase una semilla inexistente. Las glándulas estarán completamente llenas y algunas empezarán a tener un color  ocre(cosa solo visible con una buena lente de aumento). La observación es vital para determinar la maduración.

              Cuando la mayoría de hilillos blancos (pistilos), se vuelven marrones y el  crecimiento de flores nuevas casi se ha detenido, la planta ya está madura y lista para recoger. Si se rebasase mucho el madurado, el contenido de THC se podría  ver degradado. Si la planta no fuese recogida acabaría muriendo.

              El punto exacto de maduración lo establece el plantador según la experiencia y  también a base de probar pequeñas muestras del producto antes de la colecta final,  para ver si está ya a punto, para ello basta con cortar algún cogollo cuando la  maduración es evidente, y decidir tras su catación si se espera unos días más o no.

              Las semillas de calidad especifican las características y peculiaridades de cada  planta, una de las más importantes es la duración del periodo de floración. Las especies más prematuras acaban el proceso en unas seis semanas. Las indicas florecen con mayor rapidez y dan mayor cosecha en relación con su baja estatura. Las sativas puras son difíciles de adaptar a interiores.

              Algunos plantadores empiezan la floración con un ciclo nocturno de 10-12 horas y lo van incrementando de forma que las últimas dos semanas está a 14-16 horas de oscuridad. De esta forma aceleran la maduración, pero se consigue menor cosecha  que con el régimen estricto de dia=noche.

              Se han hecho experimentos a base de someter las plantas a la luz ultravioleta  durante el periodo nocturno de floración, observándose un incremento en la  producción de resina. Si la producción de resina es escasa más vale cambiar de  semilla o de planta madre que experimentar.
 

1.8.-  RECOGIDA Y SECADO.

              Las plantas cuando maduran se cortan por su base, o se cortan las ramas  principales por separado. Algunos cortan primero las colas de la punta principal y  ramas principales y dejan que el resto de la planta acabe de madurar.

         Algunas especies responden bien a este proceso. También se puede dejar algunas ramas medias y algo de vegetación y retornar la planta a crecimiento a 24 horas de luz  estimulándola con un abonado alto en nitrógeno. Así podemos recuperar una planta para hacer clones si estos fallaron, o seria un buen sistema de lograr una segunda   cosecha para montajes simples.

  Las plantas serán despojadas de las hojas grandes que queden, y se manicura con tijeras las puntas de las hojas medianas y pequeñas que sobresalgan de los cogollos y que se aprecie que no están recubiertas de glándulas de resina. Los cogollos tienen que ser tratados con sumo cuidado, evitando tocarlos con los dedos, pues reventaríamos glándulas de resina  malogrando la buena conservación de esta.

  Maneja la planta por el tallo al hacerle la manicura. Se puede poner a secar la planta entera ya manicurada, las ramas sueltas o los cogollos ya separados. La resina que contienen las glándulas solo se  perderá si esta se rompe por un mal trato, por tanto es absurdo colgar la planta por  la raíz o hervir esta como se hacia antaño.

  Las plantas o las ramas pueden ser colgadas boca abajo si se desea, pero también pueden secarse encima de una  bandeja o papel. No secar en bolsas de plástico ni en recipientes. No amontonar las colas, o hacerlo lo menos posible, los cogollos se chafan y la hierba tarda más en secarse. Lo importante es que el secado sea hecho en un sitio a la sombra sin ninguna luz directa, que sea ventilado y no muy seco para que el secado no sea  muy rápido y la hierba tenga una buena curación.

  Si el sitio es muy seco o el  secado es rápido, mediante microondas o similar, la hierba quedará muy crujiente y quebradiza y se desmenuzará en polvo, también afectará al sabor y rascará la   garganta al fumarla. Si por el contrario el sitio es húmedo o mal ventilado, pueden aparecer hongos que malograrán el producto, huele la hierba periódicamente para  detectar si se forman hongos. Si ya se han formado retira las partes más atacadas y  airea bien el resto, además de tener un gusto pésimo, pueden malograr el THC e incluso no se puede asegurar su no-toxicidad.

  Una buena curación es imprescindible, y se desaconseja cualquier método de secado rápido. También desaconsejamos los métodos que se aconsejan en algunas publicaciones ya  bsoletas, tales como enterrar la hierba o secarla con cítricos, eso seguro que formará hongos. Dada la calidad de la hierba obtenida de las semillas de ``pedigrí", los experimentamos con el secado y la curación, seguro que afectarán al ``bouquet" de la planta y pueden acabar malogrando el producto final.

  Con la oxidación del secado la resina cobra las propiedades psicotrópicas. El tiempo normal de curación y secado dura entre seis y diez días, según el sitio en el que se realice y el grosor de las colas y cogollos. El sitio ideal seria similar al que se usaría para curar embutidos, o para secar tabaco. la luz solar y las altas temperaturas destruyen gran parte del THC. Sólo se podrá empaquetar cuando esté bien seca.

  Si se cierra muy hermética es mejor forrar las paredes del pote con papel para que absorba la poca  humedad que se pueda condensar. Los envasados al vacío son efectivos si se quiere guardar por periodos prolongados.

  Las diferentes calidades dentro de una misma planta vendrían calificadas de mayor a menor potencia de la siguiente forma:  Cola de la punta principal-colas de las ramas principales-cogollos de la zona media de la planta-cocollos de la zona inferior-brotes jóvenes-hojas pequeñas-hojas medianas, y ya como infumables las grandes hojas y los tallos. Los cogollos se unen a la rama por un pequeño tallo, por lo que es fácil separarlos uno a uno con unas tijeras, evitando manipularlos. Se coge la rama y se empiezan a cortar desde abajo, hasta que se llega a la cola, que es mejor dejarla entera y no desmenuzarla en los cogollos que la forman. Los cogollos serán cortados con tijeras y tocándolos lo menos posible, justo en el momento de ser consumido.


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